Esto son palabras de mis queridas alumnas, que tanto me aportan y me empujan en mi camino. Gracias por vuestro cariño!
...Desde aquel día parece que mis manos han cobrado vida; cada vez que escucho música lo primero que se mueven son mis manos; antes era una parte mi cuerpo que parecía no existir. Bueno, a partir de ahora tendré que concentrarme en encontrar el equilibrio entre todas las partes de mi cuerpo y sobre todo sentir el disfrute que me produce bailar.
Silvia Trigo. Huelva.
Creo que eres un gran maestro, he aprendido muchisimo, transmites con facilidad y precisión tu técnica, muy elegante. Tienes ese carisma especial que uno adquiere cuando ama lo que hace, cuando siente y vive cada movimiento de esta danza. Y todo ese buen rollo que sientes cuando bailas nos era transmitido, y te lo agradezco. Salí con las pilas cargadas!!
Lety. Barcelona.
De vez en cuando nacen personas especiales que hacen a los demás sentirse mejor. Tú eres una de esas personas. El domingo vi como hacías que las mujeres volvieran a sentirse importantes, especiales, ya que parece que en nuestra sociedad actual nos consideran algo utilizable pero sin valor. Tú nos recordaste a todas ese valor perdido. Con tu permiso te considero como un padre o un hermano de la danza (alguien de mi familia, algo muy báladi) porque me has ido indicando el camino para que yo lo ande. Mi astrologa dice que cuando escribo me conecto con el cielo, y tengo que decir que cuando te veo bailar veo un ángel.
Gloria Moreno. Córdoba.

Gracias al taller de baladi que hiciste en Barcelona, y al que pude asistir, me he atrevido a bailar por fin uno de los estilos que más me han apasionado siempre, pero que más respeto me produce, pero el curso me hizo verlo desde otro punto de vista, y aunque soy una persona bastante vergonzosa, he intentado sacar un poquito de descaro, que para mí es mucho. La verdad es que los ejercicios que practicamos y las pautas que nos explicaste han funcionado, o al menos eso creo.
Raquel Cruz. Barcelona.
Me gustan los maestros que enseñan, no me gustan los maestros que adoctrinan. Me gustan los maestros que me hacen aprender de una forma tan natural que casi parece que no están haciendo nada por que yo aprenda. Me gustan los maestros que se complementan y se respetan, que se admiran y se lo demuestran (referido a Aida y Zuel). Me gustan los maestros coherentes y honrados, que predican con su ejemplo y que no mienten a sus alumnos ni faltan al respeto a sus compañeros. Me gustan los maestros que son buenos maestros y que son buenas personas.
Lorena López. Sevilla.
Nos encantó el taller, y tengo a más alumnas esperando para el próximo. Ahora todas se arrepienten de no haber venido. Felicidades por el taller. Una vez más disfrute de la naturalidad y la esencia que ha de transmitir esta danza que, a veces, es dificil de encontrar.
Raquel Cruz. Barcelona.
Tus talleres, sin duda, se nos hacen muy cortos porque disfrutamos cada segundo. Eres un gran maestro, artista por supuesto, ya lo sabes, te lo he dicho desde el primer día que te vi bailar. Tienes una técnica muy depurada y perfecta y lo sabes transmitir muy, muy bien. Sin duda, si impartieras clases en Barcelona, yo seria una de tus alumnas incondicionales.
Gemma Martí. Barcelona.
Y luego, no como un aparte sino puliendo todo y envolviéndolo estás tú, claro!! Genial logrando impregnarnos de tu técnica, estilo y entusiasmo. Todo un Maestro. Alfa y omega para nosotras en esos días. Además, tus cursos fueron como descorchar de pronto, en mitad de ese sueño, dos botellas de champagne, y celebrar la vida, el baile y la vida. Y el Encuentro (referido al Festival Oriental del Mediterráneo), que fue un Lujo.
Susana y Cristina Moral Menárguez. Murcia.

Solo decir otra vez que me encantó. La manera de explicar fue divertida, es como aprender jugando.
Zade Cu. Albacete.
Lo curioso de dar clase con gente preparada (me refiero a oficialmente preparada) es que sale igual de barato que las clases con espontáneos; la ventaja es la garantía de recibir una buena clase. Por eso no hay que despreciar la oportunidad de dar clase con uno de esos pocos que pueden acreditar que saben lo que están haciendo. En esta ocasión tuve la suerte de repetir con Zuel. (...) ¿Qué pasa cuando un profesor es capaz de hacer que cada uno aprenda de sí mismo?
Marina Madowina. Sevilla.
La danza suele sacar lo mejor de nosotros mismos y Zuel, por supuesto, multiplica esto por diez.
Gloria Moreno. Córdoba.
Mi sensación es esta: haber subido un escalón de golpe, en tres segundos....lo que de otra manera cualquier cristiano tarda en subir un año entero. Últimamente es la sensación que me queda cada vez que acudo a algún evento organizado por Zuel.
Lili. Sevilla.